NUEVO PUENTE DE ALCÁNTARA 

Alcántara (Cáceres) | 2018

El puente romano de Alcántara sobre el río Tagus fue construido en el año 103 d.C. durante la etapa de Marco Ulpio Trajano, emperador hispano nacido en la ciudad de Itálica, al que se dedica el arco de triunfo sobre la pila central.

Su autor, Cayo Julio Lacer, inmortalizó su propio nombre en un templo construido en el estribo izquierdo dedicado al emperador escribiendo en el frontispicio una frase que pareció ser premonitoria:

PONTEM PERPETVI MANSVRVM IN SAECLVA MVNDI FECIT DIVINA NOBILIS ARTE LACER

“El puente, destinado a durar por siempre en los siglos del mundo, lo hizo Lacer, famoso por su divino arte”

En el siglo XII los musulmanes lo rebautizaron con el nombre de Al-Qantarat “El puente”.

Durante la Reconquista, en el siglo XIII, el rey Alfonso IX de León tomó la villa de Alcántara en 1213. El puente quedó dañado, no se sabe si por acción cristiana o musulmana.

Se tiene conocimiento acerca de las agresiones que pudo sufrir en el siglo XV durante las guerras entre Castilla y Portugal habida cuenta de la ubicación fronteriza del puente.

Entre los años 1532 y 1543, bajo el gobierno del emperador Carlos V se realizó la primera obra de restauración. Se reparó el primer arco de poniente, se limpió de añadidos defensivos medievales y se actuó sobre el arco de triunfo con la inserción del escudo imperial.

En 1707, durante la guerra de Sucesión, los portugueses intentaron volar sin éxito el segundo arco de la margen derecha, quedando importantes daños que fueros reparados bajo el mandato del rey Carlos III en 1778.

En 1809, durante la invasión francesa, se atacó de nuevo este arco consiguiendo, en este caso, su destrucción, a fin de impedir el paso de las tropas napoleónicas.

En 1818 se instala una estructura de madera en el lugar del arco demolido para recuperar de modo precario el paso sobre el río Tajo. Ésta es incendiada en 1836 por las tropas isabelinas para impedir el paso de los carlistas.

En 1860 fue definitivamente restaurado bajo el mandato de Isabel II, dirigido por Alejandro Millán. Fue rehecho el arco que había sido volado, se consolidó toda la fábrica de sillería, se reconstruyó el arco de triunfo central, se pavimentó la calzada y se erigieron los nuevos estribos laterales.

En 1969, consecuencia de la construcción de la presa del Embalse de Alcántara, se desvió el caudal del río a través de túneles excavados en la roca, quedando el lecho fluvial completamente seco. Se observó que una de las pilas estaba descalzándose, procediéndose a su restauración.

El puente romano fue declarado Monumento Nacional el 13 de agosto de 1924. Existe una demanda social para que el Puente de Alcántara sea declarado Patrimonio de la Humanidad. En 2014 fue elegido “Mejor Rincón de España” por la Guía Repsol.

DATOS

Autor de Proyecto ESTUDIO AIA
Localización Alcántara (Cáceres)
Promotor Junta de Extremadura
Fecha de Proyecto 2019
Estado En proyecto

 

 

PREMIOS

1º Premio CONCURSO DE PROYECTOS

El proyecto para el nuevo puente paralelo al romano resuelve las necesidades de Infraestructuras, mejorando el trazado viario y liberando el puente histórico del tráfico rodado. Hay que considerar que desde su construcción por Cayo Julio Lácer a principios del siglo II d.JC. hasta el siglo XX todo el tránsito que ha soportado el monumento ha sido el de personas, caballerías o pequeños carruajes. En la actualidad, camiones muy pesados lo cruzan traqueteando sobre el enlosado de su calzada.

Pero también la nueva obra ha de resolver las necesidades culturales de patrimonio, de preservación y potenciación del monumento invitando a su visita y a su percepción desde múltiples puntos de vista, hasta ahora inéditos.

Al mismo tiempo hay que dar respuesta a cada uno de los tipos de usuarios del entorno:

  • El conductor de un vehículo que ha de cruzar el nuevo puente con seguridad protegido con las barreras laterales normalizadas, disfrutando de la vista del puente romano .
  • El visitante que acude a admirar la obra de Lácer, y al que se le ha de ofrecer una experiencia completa con un aparcamiento apropiado, (liberando los estribos de Millán de coches y autobuses), una explicación del puente en un centro de interpretación y un recorrido-paseo por el entorno con la posibilidad de múltiples y nuevos puntos de vista.
  • El usuario de las fincas ubicadas en la margen derecha, aguas abajo del puente romano. Se ha de posibilitar el acceso a estas fincas, conviviendo con los visitantes turistas, conectando con el camino existente que parte del estribo derecho de Millán y que se adentra hacia el parque natural Tajo Internacional.

EL PUENTE ARCO

La solución estructural propuesta de arco de acero corten con tablero superior apoyado sobre pilas, del mismo material, se justifica formal y estructuralmente.

Desde un punto de vista formal:

  • Se libra el vano del río limpiamente sin apoyos intermedios, interfiriendo mínimamente en el entorno.
  • Se emplea la tipología de arco de acero en diálogo con el arco romano de piedra. Los romanos fueron los inventores del arco estructural, lo que supuso una revolución técnica sobre la arquitectura greco-helenística que no lo conocía y empleaba el dintel. Una obra contemporánea que quiera entrar en diálogo con una romana, con dos mil años de por medio, necesariamente ha de emplear el arco como forma estructural, interpretado en clave actual, pero arco definitivamente. Queremos recordar aquí el éxito del Museo de Arte Romano de Mérida, donde los espacios plenamente contemporáneos se romanizan gracias al empleo de los arcos.
  • Sobre el arco liviano, de acero, se disponen las pilas siguiendo un ritmo en orden clásico, 1 /10 de la luz total de la estructura. Sobre las pilas se apoya el tablero, también metálico, a modo de dintel que desliza desde el estribo derecho del puente hasta su extremo contrario, alejado del río. Esta composición está directamente en relación con la ingeniería clásica grecolatina a la que pertenece el puente de Alcántara, conectando subliminalmente la percepción de ambas obras en un efecto que creemos análogo al comentado anteriormente del Museo de Mérida.

En cuanto al material, se elige el acero corten auto-oxidable, por cuatro motivos:

  • Por su ligereza visual, descontaminando el entorno pesado creado por la mole de hormigón que supone el dique de la presa aguas arriba.
  • Por su relación cromática con el entorno. La piedra de pizarra oxidada por su composición férrica.
  • Por su nulo mantenimiento. El acero corten se auto-oxida creando una pátina que lo protege del avance de la corrosión haciendo innecesario los procesos de limpieza y repintado de la estructura.
  • Por su mayor sencillez constructiva consecuencia de su ligereza.

DATOS

Autor de Proyecto ESTUDIO AIA
Localización Alcántara (Cáceres)
Promotor Junta de Extremadura
Fecha de Proyecto 2019
Estado En proyecto

 

 

PREMIOS

1º Premio CONCURSO DE PROYECTOS

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