La pasarela se resuelve mediante una estructura colgante de canto constante sobre la autovía A-43 a la que se accede por unas rampas laterales. Se proyecta con una longitud de 153,50 m de longitud, con un vano central de 148,00 m de luz, siendo la pasarela colgante de mayor luz de España. El tablero se compone de una viga cajón metálica en forma de artesa abierta con costillas laterales cada 3,00 m sobre la que se apoya un forjado de chapa colaborante de 15,80 cm, conformando una sección mixta.
El tablero tiene un canto constante de 85 cm en el eje y una geometría curva en alzado para darle mayor expresividad, sin superar en ningún momento la pendiente límite por accesibilidad del 6%. La pasarela es muy esbelta con una relación canto/luz de 1/170. La anchura útil es de 5,00 m, que se divide en 2,50 m para peatones y 2,50 m para ciclistas, permitiendo el doble sentido de circulación.
El tablero está sustentado por cables centrales de 85 mm de diámetro cada uno con forma parabólica como antifunicular de esfuerzos, insertados en planos inclinados de 10º respecto del plano vertical. Estos cables se anclan en dos pilonos de acero inclinado 76,97º sobre la horizontal con una altura superior a los 20,00 m desde la cota del tablero.
Los cables centrales, anclados al pilono, tienen su continuidad a través de una pieza especial, con los cables de retenida que se mantienen en el plano inclinado de los 10º de los cables centrales. Estos cables de retenida son también cables cerrados de 105 mm, que se anclan en unos muertos de anclaje de hormigón armado.
La inclinación de los pilonos hacia el vano central sobre la autovía está cargado de simbolismo, reflejando la unión entre Ciudad Real y Miguelturra. Su forma en A evoca la puerta de entrada de cada uno de los municipios.