96 VIVIENDAS SOCIALES

Puertollano (Ciudad Real) | 1996-1999

Ubicación

La obra se ubica en un barrio periférico originario de los años sesenta coincidente con el desarrollo de la industria petroquímica de la ciudad.

El entorno arquitectónico está altamente degradado, como es habitual en este tipo de áreas, conservando, afortunadamente, unas buenas vistas hacia la sierra próxima en la que se distingue el monumento al minero, hito dominante sobre toda la ciudad.

El solar es consecuencia de los terrenos ganados a la antigua laguna de Puertollano, hoy desecada artificialmente, lo que ha supuesto problemas constructivos en la cimentación.

El sitio asume hoy el carácter de límite urbano junto a la vía del tren de alta velocidad Madrid-Sevilla.

Diseño

Las 96 viviendas se proyectan en 6 bloques de dimensiones de 20x20m. según las prescripciones de un Estudio de Detalle Previo que condicionaba la solución a priori.

No se permitían experimentos tipológicos en la organización interna de las viviendas, accediéndose a una solución en dúplex para una cuarta parte de las mismas.

Se diseñan tres parejas de bloques enfrentados dos a dos con disposición simétrica de entrada entorno a un paseo central peatonal que, conectando los edificios entre sí, crea los espacios de encuentro social entre los vecinos.

El diseño formal externo se convierte en el único recurso del que se dispone para la creación de piezas singulares identificables en un entorno sin carácter.

El juego volumétrico simple se utiliza como herramienta de trabajo enfatizada por el uso de los materiales con diferentes texturas y colores. Se recurre a la macla, el desplazamiento y deslizamiento de una pieza sobre la otra, siempre sin “morderse”. Frente a la rotundidad cúbica del ángulo recto, la infinitud curva del cilindro.

Tres son los tintes cromáticos integrantes de la composición: el rojo del ladrillo visto muy parecido al color natural de las tierras rojas de la comarca, el blanco de la piedra caliza y el añil de las piezas cerámicas vitrificadas relacionado directamente con la tradición manchega de blanco y añil de cal y azulete.

Un cilindro aparece preso dentro de un cubo.

Cada uno de los bloques se remata con una cubierta piramidal invertida con un cilindro añil en su centro que aloja la maquinaria del ascensor, tendederos, chimeneas y todo aquello que colabora al caos en los perfiles de los edificios, convirtiéndose estos cilindros azules en hitos de referencia en la percepción lejana de esta arquitectura.

Habida cuenta de la especial topografía de Puertollano, construida al pie de la sierra, las cubiertas son perfectamente visibles desde el Monumento al Minero, punto emblemático y mirador obligado de la ciudad. Esto hace que realmente se hayan diseñado como una verdadera quinta fachada. Cada una de las cubiertas se despega del resto de su edificio reinterpretando el tema del alero.

Reivindicamos la recuperación del color en la arquitectura, y en especial la cerámica vidriada, como elemento perteneciente a nuestra Tradición.

Octavio Paz dice: “Para ser verdaderamente modernos tenemos que reconciliarnos con nuestras tradiciones”.

El maestro Barragán, al recibir la distinción internacional del Premio Priztker, repasa los recuerdos e impresiones que mayor incidencia tuvieron en la conformación de su ideología. Entre otras muchas cosas dice: “En proporción alarmante han desaparecido de las publicaciones de arquitectura las palabras: belleza, inspiración, embrujo, magia, encantamiento, color, así como serenidad, silencio, intimidad, emoción y asombro. Todas ellas han encontrado amorosa acogida en mi alma, y aunque lejos de haberles hecho plena justicia en mi obra, no por ello han dejado de ser mi faro”.

DATOS

Autor de Proyecto ESTUDIO AIA
Dirección de Obra ESTUDIO AIA
Localización Puertollano (Ciudad Real)
Promotor JCCM
Constructora FCC
Fecha de Proyecto 1996
Fecha Final de Obra 1999

PREMIOS

1º Premio CONCURSO DE PROYECTOS

 

PROYECTOS RELACIONADOS